Sólo Amparo fue mi primera novela

La historia de Amparo es muy inquietante. La conocí cuando yo era una niña y me conmovió. Era una mujer hermosa, que veía de vez en cuando. La recuerdo a lomos de un caballo, dando disparos al aire, eso se me quedó grabado en la memoria. Era hermosa, rubia con ojos verdes, un cabello muy largo, que a veces se trenzaba y se juntaba con la crin de su montura. Durante muchos años me persiguió su historia, me parecía fascinante, por eso fue la primera novela que decidí escribir.

Recuerdo que un pintor que conocí, Alberto Vélez, leyó la primera versión del manuscrito y me devolvió este dibujo al carboncillo. Su interpretación de la historia me encantó. Yo le dije que esa sería mi carátula. Ese día sentí que la novela estaba lista para ser publicada.

Está fue la primera presentación que hice en Barcelona España, en la Asociación Mujeres Latinas sin Fronteras, fue una experiencia maravillosa, me acogieron con mucha ternura, eso va bien para empezar,  porque afuera hay un mundo hostil, dificil para la creación y que te acojan y te aplaudan con tanto cariño, eso tiene un precio incalculable

Fragmentos de Sólo Amparo

Hizo muecas de agrado porque se vio en el paisaje de su pueblo natal cubierta con una espesa neblina, sólo quedaron al descubierto: su pequeñez, el alma rural y ese aire de grandeza de los que nacen en pueblo pequeño.

Acomodó la espalda y divisó desde la montaña el pueblo con la montonera de casitas prendidas como en un cuadro que a un acuarelista le dio por pintar una tarde cualquiera. La imagen que observó desde el caballo en la montaña y vestida de negro, el parque de las araucarias, la torre de la iglesia, las calles sin pavimentar y la empinada loma que subió para llegar a él. Una música andina brotó de su interior y sonrió con sinceridad, así olvidó por un momento, sus ansias de libertad.

Se prendió del techo como una araña a masticar los recuerdos. Se vio, así como esa mujer cotidiana que quiso volar y no pudo. Se quedó prendida del techo por muchos años y no volvió a sonreír. Se adentró allí en la intensa neblina de donde quiso escapar, pero no pudo. Se quedó allí con la mirada de niña y su inocencia rural. Se quedó allí con su alma de cordillera presa de su destino.

No se si es la lluvia o son mis lágrimas que mojan la ciudad

MI PUEBLO: FUENTE DE INSPIRACIÓN PARA SÓLO AMPARO

Versalles Valle del Cauca - Colombia

 

Todo tiene el mismo aroma de las araucarias, todo sabe a tierras negras, se ve por los linderos una espesa neblina, que baja como un manto a cubrir los pecados y las culpas del pueblo.

Dicen para consuelo algunos, que es el milagro de Dios que santifica, porque lo único que queda sin cubrir es el copo de las araucarias y la torre de la iglesia. A esta hora rezan los fieles, otros se aparean, hacen delicias y nacen más hijos para esta tierra que maldijeron los Patumas colonizaron los impíos y cubrieron de sangre los Pájaros